De jugadores y soldados

Hoy en día, cualquier futbolista cambia de club por 100M de Euros, y con contratos multimillonarios.

Pero no siempre el fútbol vivió en esta burbuja económica, y vivió etapas donde ser futbolista estaba igualado en salario a un panadero o un carnicero. De hecho, muchos compaginaban el fútbol con algún otro trabajo. Eran los comienzos del fútbol en el siglo XX, con clubes aún en fases de creación y maduración. Hablamos de los años 20, influenciados en gran parte por la reconstrucción tras la I Guerra Mundial.

La Gran Guerra había sido devastadora, muy rústica tanto en su desarrollo como atroz en su factura. Tan terrible era quedarse en el campo de batalla, como volver de él. Los hombres, muchos de ellos muy jóvenes, volvían con problemas mentales, estrés y shock traumático. Otros, simplemente adictos al opio que les hacía olvidar la cruda realidad.

A pesar de que los futbolistas en el comienzo de la Guerra, tuvieron permiso para seguir trabajando, disputándose la liga hasta 1916, cuándo ya no tuvieron más opción que marchar a luchar por su país. Y eso supuso que muchos equipos perdieran futbolistas, como el caso del Bradford City, que llegó a perder 6 futbolistas. Motivo por el cual, durante los años 16,17 y 18, muchos equipos utilizaron mujeres para seguir compitiendo debido a que los hombres estaban en la guerra. Algo llamativo que, en 1921, se produjo una gran represión y se prohibió el fútbol femenino en Gran Bretaña.

Y la reconstrucción no fue sencilla. Equipos que hoy son los grandes del fútbol inglés, vivieron descensos, como el caso del Manchester United que en 1922 descendió a la Second Division hasta 1925; vivían deambulando por la Third Division, como el caso del Chelsea; y equipos como Arsenal lograban regresar a la First Division tras una designación de la Organización, de la cual muchas informaciones apuntan a que se lograron por medios dudosos.

Pero el precio de la Guerra fue tremendo. El país sufrió la pérdida de un 10% de su población, lo cual influyó notablemente tanto en la sociedad, como en el fútbol. Se vivió una reconstrucción gracias a la posición ganadora del país, pero la realidad es que la situación era insostenible, futbolistas que habían regresado de la guerra con problemas de concentración o no aguantar situaciones de presión, y sobre todo una oleada de jóvenes que crecían sin la figura paterna o incluso en el orfanato por la imposibilidad de vivir a lomos de una madre con muchas trabas para acceder al dinero. Las mujeres, tras la guerra, sufrieron una represión tremenda, al punto que prácticamente veían como de ser las que sostenían el país mientras los hombres combatían a sufrir prohibiciones de todo tipo.

Mención especial merece el 24 de diciembre de 1914. El lugar, Ypres, Bélgica.
Ingleses y alemanes, decidieron que el día del nacimiento de Jesucristo, no era día para combatir, y en su lugar, los alemanes comenzaron a decorar sus trincheras con motivos navideños, y tras varios gestos para evitar hostilidades, se decretó un amnistío no oficial de 48 horas. Y la pelota tuvo protagonismo en un partido entre ingleses y alemanes, que demostró que el fútbol podía unir a quienes combatían horas atrás.

 

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