Kanté: de Boulogne a Rusia

A medida que pasan los años en la vida, uno va entendiendo mejor las cosas, tal vez por experiencias vividas, porque el tiempo te permite razonar de otra manera, o simplemente uno llega a un punto de análisis más claro con respecto a tiempo atrás. Así uno comprende que en el fútbol como en la vida todo tiene un balance, un punto intermedio, algo que nos marca firmemente que no pueden existir excesos, ni tampoco escatimar en recursos, ni que las partes de un todo queden desiguales.

En el plano futbolístico sabemos claramente y entendemos que la velocidad en nuestro deporte es muy importante, siempre y cuando este bien aplicada, correr rápido por correr no nos sirve, así como tampoco hacer todo lento, ni defenderse, ni atacar lento, eso nos quitaría un montón de posibilidades, reduciéndolas a un porcentaje muy menor de lograr un objetivo, para ser más claros, un equipo no puede ser una carroza con acoplado, ni un tren bala. Para lograr ese término medio sale un nombre común en la selección francesa de fútbol. Y es ni más ni menos que: N´Golo Kanté.

Hacemos un breve repaso por su historial, solo para remarcar algo interesante. Hace su debut en el fútbol profesional en el 2011 en el US Boulogne, posteriormente pasa al SM Caen, como no podía ser de otra manera, así como una atracción de un imán al metal, fue descubierto por un amante del fútbol, y sobre todo aquel que sabe y le gusta eso del equilibrio, tal vez demasiado, pero fue Claudio Ranieri quien se lo lleva al Leicester City. Juega una temporada y sale campeón de la Premier League, vaya manera de llegar a fútbol inglés. Un año más tarde llega al Chelsea de Conte, y allí se transforma en el primer jugador que después de Eric Cantona logra obtener dos títulos consecutivos, con diferentes clubes. Menuda manera de hacer historia.

En la selección nacional francesa hace su debut en un amistoso contra los Países Bajos, y como si del destino se tratará, o mejor aún, como si fuera una idea futbolística o proyecto a seguir, reemplazó a Lass Diarra, otro icono y referente del puesto más lindo del fútbol, el de volante central. Aquel puesto que tan poco es valorado, y tan desapercibido pasa para aquellos que no ven el fútbol, solo miran un partido. A partir de allí se adueñó de la posición en Les Blues, al punto tal que hoy es el cinco natural de Francia.

Si nos detuviéramos en la mitad del campo en un juego de Francia, más precisamente, si miráramos a través de los ojos de N´Golo, observaríamos: a nuestro lado, a Paul Pogba, aquel jugador elegante de gran estatura, que siempre tiene la tendencia de ir hacia adelante con el balón siempre al pie, a su izquierda pasa a toda velocidad Lucas Hernández por el lateral, si giramos la vista a la derecha Benjamin Pavard hace lo mismo por la otra banda. Y en ese ámbito se mueve nuestro actor principal.

Recuperador nato, de omnipresencia en campo propio, y hasta logra pasar si es necesario a manejar juego en campo contrario, cumple con las reglas básicas de la posición: recupera y distribuye, de manera eficaz y rápida, brindando ese equilibrio del cual hablamos en la selección francesa, porque jugadores con vértigo sobran, incisivos y ofensivos al mismo tiempo, otro que corre a la velocidad de la luz como Mbappe y el siempre polifuncional en ataque de Antoine Griezmann. Cuando la cámara que transmite enfoca el campo rival, nadie observa la posición de Kanté, de sus relevos, de sus rápidas transiciones, por qué no, la tan reconocida falta táctica cuando sea necesario y así permitir que el equipo se vuelva a acomodar en defensa en caso de que sea necesario.

Francés, con raíces de Mali, una estatura baja de 168 cm, pero gigante en el césped, con 27 años que lo depositan con la experiencia justa en esta cita mundial, de manejo diestro, para jugar y unos 70 kg aproximados de pura fibra, por todos estos componentes está formado este excelente Volante central de recuperación.

Fiel a una idea futbolística, que quedó de manifiesta a lo largo de la Copa del Mundo Didier Deschamps logró seleccionar al indicado para la posición, si, el equilibrio en su mejor medida.

Autor: matiasmartinez23

La actitud no se negocia. Twitter: @AmgsMatias

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