La soledad y la clase de Toni

El primer partido lo padeció. A Sami Khedira se le pedía llegar desde segunda línea para cargar de hombres la zona final del ataque alemán y Toni quedaba totalmente solo, teniendo que tirar de registros que no tiene. Aceleración, presión sobre el balón y el hombre, cobertura de grandes espacios, etc. Herrera lo invadió, Layún y Lozano lo desbordaron y el equipo de Löw lo pagó.

Para el duelo ante Suecia, le puso a un jugador que necesitaba como agua. Sebastian Rudy. Un pivote posicional que generaba el balance. Lo liberaba en sus tareas defensivas a Kroos y este se podía adelantar al menos unos metros, sin necesidad tampoco de ser sumamente profundo. Pero la alegría a Toni le duró media hora. Rudy se fue del campo con su nariz lesionada y su frustración a cuestas.

No se tardó mucho en explotar esa falencia por parte del equipo escandinavo, ya que el ingreso de Gündogan solo hizo volver al mismo sistema que ante México, al menos en el sector de la sala de máquinas alemana.

Rudy le aportó otro tipo de movimientos, más en horizontal que en vertical en ese primer pase asociativo a Toni Kroos, pero el mediocampista del Manchester City no, fue sumamente vertical desde su ingreso.

Y el primer pase en vertical de Toni, su error. Un pase al rival y un equipo desbalanceado, de hecho, es justamente nuestro protagonista que corrió (desde atrás siempre) a Ola Toivonen.

Luego, lo sabido. Toni Kroos realizó un partido magnífico. Se plantó por delante (casi al lado) de Rüdiger, que ofició como último hombre ya que Jerome Boateng hizo casi de interior por delante de ellos. Y desde allí manejó los hilos del equipo. Werner con muy buenos movimientos, tanto cuando se cerraba para generar superioridad numérica como para abrirles carriles a Hector y Kimmich, pero todo lo decidía Toni.

Cuando quiso ver a Werner abierto a banda, lo hizo y el chico del RB Leipzig asistió a Reus para el empate, y luego le vuelve a ver a Timo abierto en la misma banda izquierda, y saca una falta que era agua en el desierto. Y Toni Kroos hizo lo suyo.

No obstante, Alemania sigue aquejando la soledad del mediocampista de Real Madrid en la mitad de cancha. Cuando a Alemania la toman retrocediendo, sufre. No puede ser el pivote que genere el equilibrio defensivo en su selección, su velocidad de desplazamiento atenta contra lo necesario. Obviamente,  y más allá de esto, la clase y la jerarquía la hace imponer siempre que puede. Y Toni está solo, pero su nivel ha sido espectacular.

Autor: Alex Machado

Orgulloso Profesor de Geografía. Fundador de Detrás Del Arco.

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