El mediocampo uruguayo

A los uruguayos los cambios nos cuentan demasiado. Igual pasamos toda una vida tomando la misma yerba mate, aunque nos produzca destrozos estomacales, todo con tal de mantener una costumbre. Una sociedad algo envejecida, que lucha entre la modernidad de las nuevas libertades que goza, pero con el anhelo de que todo pasado fue mejor.

Así debe estar Oscar Washington Tabárez. Debatiéndose entre un nuevo estilo y las viejas costumbres de su proceso al frente de la selección uruguaya.

Es que, tras dos partidos, a Uruguay le faltan cosas del “viejo estilo” y sigue afianzando otras del “nuevo”. Y el quid de la cuestión estará en el mediocampo, entre los dos partidos se probaron todos los intérpretes, en distintos momentos y estilos. Todos nos quedamos con la sensación de que el único titular en esa zona es Rodrigo Bentancur. El mediocentro de la Juventus ha clarificado todas las salidas con balón de Uruguay, siendo el jugador que más ha pasado la pelota en el equipo, pero no ha tenido el acompañamiento necesario por su ladero: Matías Vecino.

Los dos mediocampistas que comenzaron en ambos encuentros se han movido en el campo de manera muy similar, casi paralela en la cancha. Y realmente, le ha quitado líneas de pase al equipo. El fútbol asociativo que se busca parte de formar triángulos en el campo, de tener compañeros en líneas diagonales y con dos jugadores que pasan mucho y muy bien el balón casi enfrentados en línea recta, se hace imposible.

Por otro lado, Uruguay lo que ha perdido, en relación a estos dos estilos es la agresividad en mitad de cancha, atacar al balón. ¿La solución? La vimos hoy, se llama: Lucas Torreira. El pequeño jugador de la Sampdoria (en vías de pasar a Arsenal) ha cambiado mucho la imagen del mediocampo uruguayo. Sin ser algo sobresaliente, ni exuberante, Torreira ha comenzado a robar bastantes balones en su zona, fue posicionó por detrás de la línea de Bentancur y liberó al joven de la Juventus.

¿Se puede pensar en un mediocampo con los tres mediocampistas juntos? Es un poco el anhelo de quien escribe. Observar un esquema que presente algo distinto, tal vez con menos juego por afuera, aun así, tenemos grandes laterales capaces de brindarnos apertura, pero si crece la necesidad imperiosa de tener un pivote posicional, y que sea más agresivo a la hora de recuperar y luego si, dos centrocampistas que conecten la zona media del campo con la ofensiva.

El partido ante Rusia será de prueba, con un equipo clasificado y sabiendo que los posibles rivales en Octavos serán igual de complejos saliendo en la posición que sea. La realidad indica que el entrenador uruguayo no está conforme con el rendimiento en la cancha, lo ha mencionado, pero también sus actos lo confirman. Un mediocampo con tres hombres en un 1-4-3-1-2 puede ser una opción viable al fútbol “nuevo” de Uruguay.

Autor: Alex Machado

Orgulloso Profesor de Geografía. Fundador de Detrás Del Arco.

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