Portugal: Ganando en recursos

En junio de 2016 inicié este proyecto llamado Detrás del Arco, y fue con un evento brutal: la Eurocopa de Francia. Allí, fuimos testigos del crecimiento de una selección con unos registros poco comunes para el fútbol internacional de aquel momento, un equipo atípico.

Un conjunto de jugadores veteranos, casi de salida en su profesión y apuntalados por algunos jóvenes que comenzaban a hacer sus primeras armas internacionales. Todo, comandado por un estratega brutal como lo es Fernando Santos.

En aquel equipo brillaba la figura inconmensurable de Cristiano Ronaldo, el delantero centro captaba toda la atención en el ataque luso y claro, el mejor jugador del mundo en aquel momento podía con eso y más. Portugal fue letal, se basaba en un juego bastante directo, apertura a bandas, aprovechaba la velocidad de un incipiente Renato Sanches y João Mario, pero además de dos veteranos como Nani y Ricardo Quaresma (de maravilloso torneo), pero las jugadas las finalizaba el ariete madridista, sin excepción.

Llegó la final, y a poco de comenzar la figura caía tendido en el campo y lesionado. Fernando Santos, confío en su otro delantero centro y eso, es algo que se debe hacer siempre, si hay un puesto en el que la fe debe ser clave es en el “9”. Eder ingresó y anotó un gol de otro partido, que sirvió para que estos jugadores pudiesen realizar una proeza increíble venciendo al local con todo en contra.

Pero aquella final le enseñó a Fernando Santos que no siempre se puede tener esa “suerte”, Eder no puede ser la carta de cambio para una selección que apuesta por ser protagonista (con sus armas). Pero el curso 2016-2017 fue revelador. En el FC Oporto aparecía una figura brutal, un chico de 20 años ascendido del equipo juvenil se marcaba más de 20 goles en la temporada, 16 en liga en el doble de partidos. André Silva era la llave que necesitaba Santos. No era un nombre nuevo, el chico había destacado y mucho en las selecciones juveniles de Portugal, pero se dudaba si estaba para dar el salto a la absoluta.

En las Eliminatorias debutó, apenas comenzado el camino a la cita que tenemos a menos de dos semanas. André Silva deslumbró, pero no sólo anotó goles, sino que además fue una llave en el intrincado sistema ofensivo que quería plantear hace tiempo Fernando Santos y que no había tenido éxito. Es que Portugal ganó la Eurocopa en 2016 con un 1-4-2-3-1, pero la realidad marcaba que el entrenador se sentía más cómodo con un 1-4-4-2 con dos delanteros repartiéndose el ancho del campo en ataque y con sus entradas y salidas. Fijando centrales y generando espacios. Por detrás de ellos, dos interiores profundos, que generen superioridad numérica cuando uno de los delanteros cae a banda y se suma un lateral. Y en el centro un doble pivote duro, pero con buen trato de balón.

Nada que ver a la Portugal de 2016 que tenía tres hombres detrás de Cristiano Ronaldo, pero uno siempre tenía más tareas defensivas (presión alta) y poco juego, sumado a un doble pivote rocoso, duro y batallador.

Los nombres que aparecen en la Portugal modelo 2018 le permite a Santos soñar con un gran Mundial 2018 pero, además, pensar que cuando el estandarte y figura de Cristiano Ronaldo se retire, el equipo no sentirá la ausencia de una figura a la altura de Luis Figo o Eusebio en la historia del seleccionado lusitano.

En el último encuentro amistoso, se evidencia algunos cambios de este equipo y de cómo una generación nueva, que rindió muy bien en instancias juveniles, se apropia de “la mayor”. Una defensa con un promedio de edad de 22 años (Ricardo Pereira, Raphael Guerreiro y Ruben Dias) y apuntalados si, por la experiencia de Pepe. Pero el resto del equipo (sin Cristiano Ronaldo, aun descansando post Champions League) alineó a João Mario, Adrien Silva, William Carvalho, y Ricardo Quaresma aportando la veteranía, y en la delantera estuvieron los Silva, André (22) y Bernardo (23).

Sobre este último, también es una bocanada de aire fresco brutal que tiene el ataque de Portugal, Bernardo Silva no solo puede ser un segundo punta, como lo fue en el último amistoso, sino que además puede jugar en sus roles más habituales, como extremo u organizador por detrás de la línea atacante.

Portugal ganó en recursos, y este recambio basándose en el éxito del 2016 le ha sentado fenomenal a un equipo que promete ponerle las cosas muy complejas a España en fase de grupos.

Autor: Alex Machado

Orgulloso Profesor de Geografía. Fundador de Detrás Del Arco.

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