¿Fin o comienzo de un reinado?

25 de Mayo, 2005. Estambul, Turquía. 21:45 hora local. 70.024 espectadores. Manuel Mejuto González hizo sonar su silbato y la quincuagésima y mejor final de la Copa de Europa se puso en marcha. Aunque no se condiga con su historia, hace trece años y cuatro días que el gran Liverpool no llega a una final de esta índole, algo así como 4752 días; la misma cantidad más 2 horas y 55 minutos hace que no es campeón de Europa.

Como olvidar esa final, la de los seis goles, la de la remontada épica. Si habrá cambiado el fútbol en tan solo trece años; el de esos tiempos era otra cosa… el arco siempre estaba entre ceja y ceja, los pases laterales cortos era prácticamente inexistentes, el único pase lateral que servía era el cambio de frente pero siempre con el fin de atacar, aunque no faltara la magia, ni la gambeta.

Lo que pasó aquel día es historia conocida. El Milan salió con todo a la cancha, al minuto ya estaba arriba, al término de los primeros ´45 se puso 3 – 0; el Liverpool estaba totalmente perdido, dominado, sin ideas. Para el segundo tiempo todo parecía igual, a los ´50 Dudek detuvo un tiro libre fenomenal que vino luego de un corte donde Kaká se iba a solo y estaba a pasos de poner el 4 – 0. A partir de ahí fue otro el cantar; de la mano de Gerrard los reds salieron adelante, si testazo a los ´54 puso el 1 – 3, a los ´56 Smicer con un disparo de afuera puso 2 – 3, a los ´59 Gattuso derribó a quien más sino a Steven cuando quedaba de macho frente a Dida, Xabi Alonso tomó el balón y marró el penal, para suerte de la afición red capturó el rebote, puso el 3 – 3 para la locura de los espectadores en Turquía y el mundo entero.

Tan solo dos minutos más tarde otra vez Smicer probó de afuera y esta vez encontró bien parado a Dida y no pudo poner el 3 – 4 que hubiese sido la demencia total. Desde entonces el Milan se dispuso a ganarlo pero se encontró con Dudek más de una oportunidad, con Traoré, en la línea, en ocasiones con Carragher, también con el capitán Gerrard; el Liverpool se dedicó a aguantar y buscar alguna chance de contra o por patriadas de algunos de sus pilares. Para el tiempo suplementario fue lo mismo, aunque con más calambres que situaciones de gol,  donde una doble tapada de Dudek decidió que el Liverpool no se quedara sin copa antes de los penales, no se lo merecía pero al fútbol no le importan los merecimientos, aunque esta vez tuvo piedad. Una a las nubes, dos tapadas de Dudek, tres aciertos de los ingleses, Gerrard levantó la orejona que este fin de semana se pondrá en disputa.

Ahora vayamos a lo que más nos importa, encontrar puntos de contacto entre aquella final no apta para cardíacos y la se nos viene el próximo sábado.

Además de jugar de blanco, ese Milan tenía sin duda al mejor jugador de Europa previo al bestial control Messi-Ronaldo, Ricardo Izecson Dos Santos Leite, alias Kaká. Un jugador casi tan dominante –dentro de la cancha- como hoy lo es Cristiano Ronaldo en este Real Madrid. Ambos jugadores de condiciones individuales formidables, capaces de con individualidades sacar adelante partidos donde una victoria no se ve por ningún lado. Se mueven por todo el frente de ataque y son sinónimos de peligro para cualquier defensa. Ya que hablamos de defensas comparemos las de los reds de 2005 y de hoy; en el arco encontramos a Dudek y a Karius, a mi entender ninguno de los transmite demasiada seguridad sin embargo Dudek en esa final fue importantísimo, como dijimos antes; Karius por su parte, también ha tenido partidos de gran nivel aunque no en instancias tan claves, en ambos casos hablamos de irregularidad.

Si nombramos la palabra irregularidad no podemos no nombrar a la defensa actual del Liverpool, no hay adjetivo mejor para describirla, ha tenido partidos casi perfectos  –como el 3 – 0 en Anfield vs Manchester City- o partidos donde pasó demasiadas zozobras ante una Roma sin demasiado peso ofensivo. En aquella final algo similar lo sucedido, en el primer tiempo la defensa fue muy pasiva y sufrió mucho a Kaká, a Shevchenko y a Hernán Crespo. Dejando espacios que no se pueden dejar en una final de Champions y que de dejarlos este Liverpool será muy difícil sobrepasar a los de Zizou. Sobrepasar, que difícil era hacerlo a Gattuso ese jugador que actúa de tapón entre los zagueros y los mediocampistas, que es salida pero que conduce muy poco descarga a los costados y marca, mucho; como lo es hoy Carlos Enrique Casemiro, que de ser de la partida será clave en el desarrollo del partido, como lo fue Gattuso. Si hablamos de piezas claves, no podemos dejar fuera del análisis al capitán Henderson que a sus 27 años se ganó el capitanato con propiedad y juego, líder del vestuario y del equipo dentro de la cancha, comandando la defensa e iniciando el ataque, como aquel maravilloso Xabi Alonso. No podemos hablar de líderes del vestuario sin nombrar a “il capitano” Maldini, “one club man” de los de la vieja escuela, caudillo dentro de la cancha y fuera de ella, aquella vez de lateral derecho, lo más parecido hoy es el capitán de la casa blanca, no es “one club man” pero es un referente y un histórico, Sergio Ramos, con tanta personalidad como solvencia defensiva es sin lugar a duda de lo mejor –sino el mejor- de la última década en materia defensiva.

Y como ellos son líderes en defensa; Pirlo y Modric son líderes de ataque, jugadores diferentes que tuvo ese Milán y tiene este conjunto merengue; poseedores de ese trato de balón tan magnífico, esos pases precisos inmejorables, poseedores de la magia,  jugadores que escasean, y valen oro. Como dejar a fuera a tal vez uno de los mejores jugadores que ha tenido el Liverpool en su historia, otro que vale oro: Steve Gerrard, lo cierto es que hoy el Liverpool de Klopp no cuenta como aquel de Rafa Benítez con un Gerrard, un jugador que pueda ponerse el equipo al hombro y guiarlo a una victoria, ese jugador emblema, ese equilibrio.

Lo cierto es que no hay dos finales iguales, y el sábado tenderemos una final llena de historia que acumula 17 Copas de Europa y 24 finales disputadas, doy fe de que no van a desentonar, que van a poder llevar adelante todo el peso de ambas casacas y nos van a regalar una final estupenda. ¿Se dará la locura de que Sergio Ramos levante tres orejonas al hilo? ¿O acaso Henderson hará lo propio y alzará el máximo galardón europeo para el Liverpool después de trece años? La cita está hecha para el sábado a las 20:45 en Kiev.

Autor: Manu Tadeo

Amante del fútbol...

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