Reparto de unidades en el Goodison Park

El 7 de abril no fue un sábado cualquiera, el derbi de Manchester se llevaba todas las miradas. Sin embargo, quienes elegimos madrugar (en esta parte de mundo), ayer vimos dos derbis; el de Manchester y el de Liverpool.

Liverpool y Everton llegaban muy distinto a este clásico; Liverpool venía de ganar la ida de su llave frente al City de muy buena forma jugando extraordinariamente, pero haciendo un desgaste físico brutal, lo que lo llevó a guardar algunos jugadores. Más las lesiones, puso un equipo bastante mixto, alternando titulares y suplentes. La principal novedad fue la inclusión en los 11 de Ragnar Klavan, quien venía con muy poca actividad y por si fuera poco arrancaba de lateral izquierdo, además presentaba a Solanke de 9 y por banda diestra aparecía Ings -otro que vio escasísimos minutos en esta temporada-, detrás de él aparecía desde el arranque Clyne quien está volviendo de una larga inactividad.

Everton por su parte venía de una dura derrota contra el líder, y por su posición en la tabla prácticamente no peleaba por nada, ya que se encuentra lejos de la clasificación a copas internacionales y lejos de la zona de descenso; su mayor motivación era el rival, el de todas las horas. Allardyce dejaba afuera a Calvert-Lewin, quien venía con una buena racha goleadora e incluía al joven Davies para controlar la marca en el medio.

Apenas la número 5 comenzó a rodar, el dominio fue todo red, sin embargo, no lograba ser vertiginoso e inquietar el arco del joven Pickford. El planteamiento del Everton fue muy austero, muy replegado atrás, muy compacto, sin dejar espacios, pero con cero peso ofensivo, la pelota prácticamente ni le llegó al turco ex Besiktas Tosun. Alguna jugada de peligro por parte del Liverpool que el guardameta inglés supo controlar de buena manera. Rooney no aparecía, marcaba y corría, pero no tenía casi nunca la pelota lo que no le permitía desplegar su magia; Walcott y Bolasie no entraron casi en juego, un tiro de afuera de este último fue la única jugada de peligro de los blues en todo el primer tiempo.

La segunda mitad comenzó de la misma forma, pero con un Liverpool aún menos punzante, la posesión llegó a ser de 86% (Liverpool) a 14% (Everton). A su vez, los cambios del entrenador alemán, fueron para dosificar fuerzas para el partido de entresemana y no para ir con todo a romper el cero. Salió Milner, de gran primer tiempo -la figura de la cancha inobjetablemente-, para el ingreso del ex Arsenal Chamberlain, minutos más tarde Sadio Mané dejó el terreno para el ingreso de Firmino; Mané comenzó el partido muy bien, muy enchufado generando interesantes jugadas ofensivas pero se fue diluyendo, para suerte del Everton, Firmino entró aun peor, no tuvo contacto con el balón, los pocos que tuvo los malogró, aunque es cierto que chances claras de ataque tampoco tuvo; en defensa también flaqueó mucho, cometió faltas y no pudo hacer el recorrido que Mané acostumbra.  A su vez el ingreso del delantero brasileño marcó un quiebre en el partido, fue como si apretaran un botón y cambiaran los roles; el Liverpool le cedió la pelota al Everton y comenzaron a dominar, a tener el control del juego e incluso llegar a inquietar la floja defensa red del día de ayer; a Clyne se le nota la falta de fútbol, tanto es así que en el final del partido fue necesario el ingreso de Trent Arnold. En varias ocasiones se vio probar una línea de 3 con Klavan – Lovern – Van Dijk, dejando al lateral inglés como una especie de carrilero; luego también con el ingreso de Firmino quedó con un 4-1-4-1, con los “extremos” muy retrasados y con Wijnaldum como pivote detrás de Henderson y Chamberlain. Aún así en esos minutos finales se notaron muchas falencias en la defensa que pudieron costarle el partido.

Así se fue el derbi de Liverpool, un partido raro, 75 minutos para uno y 15 para el otro; el de los 15 inquietó lo mismo o más que el de los 75. Al Liverpool se le notó el cansancio por el desgaste del partido del partido del pasado miércoles; por el lado blue, nos quedamos con la intriga de qué habría pasado si ponían la intensidad que pusieron en los últimos minutos en desde el vamos, un planteamiento muy minimalista que casi logra los tres puntos. Repartieron unidades reds y bues.

Autor: Manu Tadeo

Amante del fútbol...

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