Las tres claves del “Cebolla” Rodríguez

La de anoche, fue otra de las mágicas jornadas nocturnas que nos suele regalar el torneo a nivel de clubes más apasionante del mundo, la Copa Libertadores. Esta vez, uno de los actores principales fue Peñarol, un histórico de la competencia, que últimamente no atravesó sus mejores épocas en dicho torneo, quedando descalificado en la primera fase 6 veces consecutivas. Tampoco el fútbol local le dio una palmada inspiradora, para afrontar el segundo partido del grupo (en el primero perdió de visitante ante The Strongest), ya que un por fin inspirado Torque, le dejó sin la chance de volver a la punta del Apertura a una de las peores versiones del Manya, puesto que ninguno de los destacados futbolistas tuvo una buena noche en aquel sábado. Para no perder pisada, había que lograr sí o sí los 3 puntos de local, y dejar atrás dicho pésimo sabor de boca, y lo logró, con un “Cebolla” que parece cargar con el equipo cuando este más lo necesita. Como se dice cotidianamente, Cristian Rodríguez es “medio equipo”, y en este artículo, analizaremos las razones que generan esta idea.

Comenzaba el partido, y el local dominaba las ocasiones, pero sufriendo los contraataques que efectuaban los tucumanos. Un tempranero penal, que el capitán de Peñarol se encarga de convertir. Como lo hizo siempre, apostando a la insuficiente firmeza del golero o al posible rebote, mandándola con potencia. Esta vez fue esquinada. Tras anotar, había que soportar defensivamente la agresividad del decano para poder empatarlo, lo cual se logró de gran forma, y como consecuencia, Canobbio y Estoyanoff, aprovecharon los espacios para intentar el segundo gol, el cual estuvo cerca de llegar en varias ocasiones.

Para el segundo tiempo, el mismo frenetismo que en el primero. No hubo jugadas claras, pero un tiro libre lejano que cobró el “Lolo”, rebotó en un defensa y se metió en las redes. La buena fortuna también se hizo presente, algo que se hacía desear en el pasado. Ahora sí, Tucumán se veía decidido a responder y mantuvo “encerrados” a los aurinegros, que por error de Arias, concedieron un penal que terminó en el descuento del visitante. Lo más probable era que llegara el empate, pero Peñarol supo cerrar los espacios y alejar el peligro a como diera lugar. En el final, el recién ingresado Palacios quedó solo frente al golero tras una gran habilitación entre varios defensas del “Cebolla”, y le cedió la pelota a Rojo, que solo tuvo que empujarla y cerrar el partido.

Hubo varios jugadores como para armar un podio. Dawson demostró tener nivel de Libertadores, siendo muy seguro en las salidas y no dando rebotes, Canobbio otra vez no dejó de transitar todo el carril, y adueñándose de la pelota en diversas jugadas, Rojo tuvo un partido para el recuerdo, haciendo todo bien, e incluso anotando un gol, pero el mejor por amplia diferencia fue el capitán, el “Cebolla” Rodríguez.

Personalidad y entrega: Una de las cosas que lo identifican. Cuando el equipo no rinde de la mejor manera, se hace cargo de casi todas las tareas futbolísticas del equipo. Cuando hay que ir a buscar o defender un resultado, incansablemente marca y juega en toda la cancha. Es un típico capitán de “cuadro grande”

Calidad: A medida que pasan los años, fue mejorando en todas las facetas. Con la experiencia que tiene, soporta el ritmo de juego los 90 minutos, con el esfuerzo ya mencionado. Pero una gran ventaja que fue desarrollando desde su llegada a Peñarol, es su polifuncionalidad. Su posición natural es de volante por izquierda, pero con Leo Ramos, fue ayuda en la marca junto a Gargano o Guzmán Pereira, y cuando falta Maxi Rodríguez, se adelanta y queda como un enlace o segundo delantero por detrás de un futbolista veloz. Contra Tucumán, se le vió jugando tanto de volante como de delantero, e incluso el tercer gol, nace de una gran jugada de él, donde habilita con pase filtrado a Palacios.

Experiencia: A sus 32 años, y todo un recorrido por el fútbol europeo, el actual volante de la Selección Uruguaya, está acostumbrado a los partidos exigentes, donde no se puede fallar. En estos, es donde se ve su mejor versión.

Cristian vive uno de sus mejores momentos futbolísticos, y todo el pueblo uruguayo lo celebra, porque significa el punto perfecto entre experiencia y vigencia de cara al Mundial 2018.

Autor: Federico Rodríguez

Cabeza fría, corazón caliente, la pasión es lo primero

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