Intentando recuperar la cima

Un encuentro que provocaba cierta expectativa. El conjunto de Maurizio Sarri aspira no  alejarse del lugar de privilegio que perdió hace unas fechas atrás. En Nápoles, chocaron el local frente a Genoa.

El equipo locatario presentó el ya clásico y repetido dibujo táctico 4-3-3, mientras que la visita alineó un 3-5-2, intentando bloquear por los laterales y reforzar el centro del campo.

Manejando la pelota y presionando arriba, Genoa sorprendió en los primeros minutos, tratando de destruir el cimiento de la construcción de juego de su rival.

Pasados esos instantes iniciales, Napoli comenzó a mostrar su funcionamiento colectivo, enfocado primordialmente en la ofensiva, pero Genoa neutralizó muy bien sus salidas, tapando e interceptando cualquier iniciativa de conexión.

Por momentos, la figura del Grifo se transformaba en un 5-4-1, cuando debía replegarse ante el ataque napolitano. Los interiores, que muchas veces eran una especie de carrileros, bajaban y se unían a la línea de tres defensores.

El encuentro pasó a ser de ida y vuelta, ataque y contra-ataque, dinámico y con llegadas claras en ambas áreas. Como era de esperarse, la squadra azurri logró el control del balón y del partido, pero sin demasiada profundidad. Recuperaciones rápidas y transiciones un poco lentas, marcaron esa etapa del partido. El visitante, hasta el momento, realizaba una digna labor, cerrando espacios y cortando circuitos.

En el minuto 20, un cambio inesperado. Hamšik debía abandonar el campo y en su lugar ingresaba Zieliński. Napoli perdía una pieza fundamental en el armado. Aplomo y sapiencia en la zona central, se cambiarían por dinamismo y efervescencia en ir al frente.

Replegado en su campo esperaba Genoa, siendo sometido, pero conteniendo con solvencia las reiteradas intenciones de aceleración en el último tramo del ataque de su oponente.

A Napoli claramente le costaba enormidades la generación de juego, siendo neutralizado por un firme trabajo defensivo de Genoa.

A la media hora del cotejo, el cuadro genovés pudo salir de la última zona, adelantando las líneas unos metros y progresando en el campo, alejando el peligro inminente de su arco. Tibias aproximaciones, con remates desviados de media distancia, fue lo que consiguió.

Hacia el final del primer tiempo, nuevamente el partido tomó idas y vueltas frenéticas. Genoa ahora sí, decidido a hacer daño al fondo de Napoli. Teniendo dos ocasiones claras, encadenadas. Una jugada de desborde, toque al medio y una definción que rebota y se va al córner. De ese mismo córner, un cabezazo que se marchaba rozando el vertical izquierdo de “Pepe” Reina.

Con el entretiempo a la vista, el equipo de Sarri tomó mayor verticalidad, vulnerando en alguna oportunidad a los dirigidos por Davide Ballardini. Una muy clara de Allan por encima del larguero, tras un excelente recorte de Mertens en el área y un colpo di testa de Insigne en el primer poste, que dio en el ángulo opuesto. Aún así, el funcionamiento defensivo seguía sin ser destruido y se mantenía en pie.

Para el arranque de los segundos 45’, ambos DT decidieron no hacer variantes y mantener las mismas figuras tácticas.

Continuaba predominando el dominio napolitano, ya que Genoa no lograba retener el balón cuando lo recuperaba y así desatar una contra efectiva. Visto este detalle, Ballardini mandó al campo de juego a Taarabt por Lazović y Rigoni en lugar del experiente Pandev. El técnico visitante buscaba desborde por la banda siniestra del ataque, obteniendo velocidad y sorpresa en alguna réplica y reforzar el mediocampo, para evitar resquebrajamiento y capitalizar una posible maniobra de ataque que noquee al local.

El planteo genovés continuaba siendo bueno y se consolidaba con el correr de los minutos.

Hasta que llega un momento clave. Se rompe el cerrojo defensivo, utilizando una herramienta poco común en el ideal Azzurri. Córner al primer palo y Albiol gana por arriba, anticipando a su marcador, para decretar la apertura.

Golpeado por el gol, el Vecchio Balordo intentó salir de su campo, pero sabiendo que no debía descuidar la retaguardia porque Napoli, de contra, procuraba cerrar el partido. Sarri lanzó a la cancha a un delantero centro, para dejar libre arriba: el polaco Milik. Los espacios se empezaron a generar a espaldas de los mediocampistas, terreno fértil para los veloces puntas, quienes al asociarse con la referencia de área, transformarían en probables chances.

En los instantes finales, Napoli mantenía el balón, para hacer pasar el tiempo y a su vez, intentar liquidar la partida. Tuvo una oportunidad lúcida de gol, pero desactivada en la línea por un defensor. Callejón por Rog fue la última variante en el locatario, refrescando la banda más buscada para el desborde de Genoa con Laxalt y Taarabt.

Culminó el encuentro con el equipo napolitano aferrándose a la victoria por la mínima, circulando la pelota con criterio e inteligencia.

Ahora debe esperar una caída de Juventus y encontrar firmeza en lo que resta de la Serie A, para procurar el Scudetto.

 

 

Autor: Nico Ravelo

Futbolófilo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s