No hubo ‘effetto Gattuso’

El primer partido, en un contexto de Europa League, pero con aroma a Champions League, más por historia de ambos clubes que por actualidad, se lo ha llevado el Arsenal de Arsène Wenger en un San Siro repleto y deseoso de ver en acción a los guerreros de Gattuso, en una batalla que se tomaron muy a pecho, y que evidenció las carencias que puede tener el equipo del bueno de Gennaro.

La condición de invicto del equipo de Rino, le daba la particularidad, aparte de aquella racha (13 partidos) una marca de casi 600 minutos sin que Gigio Donnarumma reciba un gol. Los gunners, en este caso, se encargaron de rayar la libreta positiva que estaba encadenando la caballería lombarda. Y tan solo le bastaron 45 minutos para poder hacer realidad su cometido en Milán.

Si hablamos de culturas y estructuras en el fútbol, llegamos al punto de hablar y comparar estados en ligas como la inglesa e italiana, con desarrollos distintos de formación y escuelas para enfrentar el juego bastante opuestas. En un proceso de entendimiento y globalización del juego para una mejor definición del mismo, en 15 minutos, Mkhitaryan volvía a colarse por el costado de un Davide Calabria enloquecido a través de la trayectoria del partido, pero esta vez su remate sí iba a tocar las redes interiores del arco del largo ‘99’.

Mientras el Arsenal gobernaba a partir de 5 centrocampistas con diferentes colocaciones entre los futbolistas rojinegros, y con cada uno de ellos con tareas complementarias, el Milan de Gattuso intentaba hacer pie en un campo regado previamente pero solo para los botines del equipo local. En tanto, Mesut Özil, también se encargaba de regar sobre el verde, pero asistencia tras asistencia para gestionar el juego y cuando hubiera algún hueco, entre una línea defensiva resquebrajada, a raíz del tac-tac, filtrar el pase para dejar a un compañero (Ramsey) con la potestad y facilidad de driblar a un tipo de 196 centímetros y anotar a placer el 2-0.

Realmente creo que nadie le hubiera gustado ser uno de los jugadores rossoneri que al entrar a vestuarios, le tocaba toparse por el ex terrenal ‘8’ de un AC Milan exitoso. Por momentos, el semblante en un 2do tiempo, cambió y ya no era un equipo ‘mal’ arropado atrás, sino unos soldados que iban –casi que a pecho descubierto- a buscar a un gol que les aliviase la danza que habían recibido en la primera mitad. Para su mala suerte, este nunca llegó y deberán ir a Londres, a bombardear con templanza y juego, una serie que se puso cuesta arriba porque el effetto Gattuso no funcionó en el hogar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s