Más dudas que certezas

Para concluir la fecha 20o de la Premier League, se dio un choque entre dos equipos similares en cuanto a tácticas, pero que dieron rendimientos muy diferentes, uno de gran manera, y el otro decepcionando a su afición. Este partido fue muestra de ello, y en esta ocasión, analizaremos las razones futbolísticas de la superioridad del Tottenham sobre el West Ham, dadas en el emblemático estadio Wembley.

Puesto que en la temporada anterior, el conjunto dirigido por Pochettino logró un segundo lugar, llevó a conservar la estructura base del equipo, efectuando apenas un cambio en el lateral, con la llegada de Aurier para suplir la salida de Walker, y la llegada de la joven promesa Davinson Sánchez, para suplir el lugar de Alderweireld. En la ofensiva, la joven dupla inglesa Kane y Dele Alli, junto a Eriksen dio mucho de qué hablar, siendo revelación e incluso teniendo a Harry como máximo goleador de la temporada. Se construía un equipo digno de dar pelea en la doble competencia, la Premier League y la UEFA Champions League.

Por el lado de los “Hammers”, se propusieron “romper la chanchita”, para conformar un equipo competitivo, y llegar a puestos de competiciones europeas. Se dieron llegadas como las del “Chicharito” Hernández, Marko Arnautovic y Zabaleta entre otros, para formar un plantel temible de cara a la nueva temporada.

Pero los del Norte de Londres fueron los que cumplieron con las expectativas. En Champions League lograron avanzar primeros en el grupo, superando al Real Madrid y al Borussia Dortmund, y en la competición doméstica disputan los puestos para las copas europeas, mientras que los vecinos apenas sacan una mínima ventaja en los puestos de descenso, sin encontrar la forma de estructurar correctamente el equipo.

Ambos equipos confían en alinear normalmente un equipo más técnico que velocista. Futbolistas como Payet el año pasado, Arnautovíc (hoy lesionado), Lanzini, Carrol o Hernández por parte del equipo marón y celeste son muestra de mucha calidad, aunque sin esa velocidad característica se basan en el juego por las bandas, con una delantera capaz de aprovechar los huecos y los centros, pero la diferencia entre ambos es que el local en este caso, intenta combinar el juego por afuera con uno más vertical, haciendo uso de jugadores de buen pie, apoyados por los laterales. En esta ocasión, el Tottenham planteó un equipo con las facetas explicadas anteriormente, pero también protegido atrás, con dos volantes de contención, por detrás de cuatro futbolistas ofensivos, mientras que, por el lado del visitante, una ofensiva con dos futbolistas ágiles, además de técnicos, y una zaga que pretendió variar entre tres o cinco futbolistas, y un mediocampo de contención muy firme.

El partido empezó como se esperaba, con los “Spurs” arrinconando al rival y encerrándolo atrás, haciendo de esa defensa una línea de 5, pero se toparon con Adrián en el arco que tuvo un gran rendimiento, y una defensiva bien parada, que dejó pocos espacios, todos malgastados igualmente. Los de Pochettino, generaron llegadas combinando para abrir la cancha, aprovechando la velocidad de Son y Davies por izquierda y la llegada de Aurier por derecha, pero no pudieron llegar al gol. Los conducidos por David Moyes no lograron contrarrestar con sus armas las aproximaciones rivales. Pero en el segundo tiempo se destapó el partido, y se “mancharon” los papeles de cada técnico. El West Ham empezó a llegar al área rival aunque sin peligro, hasta que Obiang saca un derechazo de otro partido y pone en ventaja a los suyos. Ante esta sorpresa, ambos equipos ingresaron futbolistas de alta estatura, como Llorente por el local y Carrol por el visitante, y el Tottenham intentó empatar el encuentro lo más rápido posible, ya que una derrota les dejaba a cuatro puntos del cuarto lugar, mientras que para los “Hammers”, superar a un equipo de los de arriba significaba mucho. Cerca del final, tras constantes llegadas de los “Spurs”, se dio el empate, por medio de otro derechazo increíble de Son. Pese a los arduos intentos, el marcador quedó igualado, y las incógnitas surgen en los locales.

 ¿El estilo de juego debe variar? Quizás Lamela pueda dar otro aire al juego, llegando a velocidad por las bandas, o Dembélé por el centro pueda dar un juego más técnico en lo defensivo, o si se necesita poner sólo a un volante central, que puede ser Wanyama, que posee mucho físico y velocidad. El tema es que en lo individual el equipo rinde, pero en la Premier League se están quedando atrás, y por parte del West Ham, es inminente lograr un cambio radical para no tener que jugar en Championship la siguiente temporada, ya que su juego no convence, y los fichajes no están dando resultado. En lo ofensivo, es necesario alguien que juegue más por detrás del mexicano, y poner al argentino por afuera, ya que ambos no pudieron tener mucho el balón esta tarde. El ingreso de Ayew por afuera dio otro estilo, pero no tuvo tiempo suficiente, y quizás Carrol tenga lo necesario para la delantera, un juego aéreo magistral.

¿Podrán lograr ambos equipos sus metas para este año? ¿Qué cambios hacen falta?

Autor: Federico Rodríguez

Cabeza fría, corazón caliente, la pasión es lo primero

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