Thomas Müller en clave Heynckes

La salida prematura de Carlo Ancelotti en Bayern Münich encendió todas las alarmas en Bavaria, pero en Alemania no son de tomar decisiones a la ligera, por lo que fueron por un viejo conocido: Jupp Heynckes. Retirado, y con 72 años decidió volver para encarrilar al club que había dirigido por última vez y con gran suceso.

Con el italiano, el conjunto bávaro había perdido la identidad que había ganado con el actual entrenador y por supuesto, en la época siguiente con Pep Guardiola. Pasó de ser un equipo que presionaba muy arriba y asfixiaba al rival a un equipo más controlador, mejor parado en el fondo, si, pero sin tanta presencia ofensiva. Ancelotti buscó lo mismo que había logrado en Real Madrid, un bloque sólido que pusiera en carrera a sus extremos. No obstante, ni el club, ni la afición, ni los jugadores estaban dispuestos a semejante cambio, con los resultados ya a la vista.

Heynckes en su regreso le devolvió el alma al equipo, lo puso a jugar como jugaban hace ya casi un lustro. Presión en tres cuartos ofensivos, la línea defensiva parada casi en mitad de cancha y dos pivotes en el mediocampo, uno posicional (Javi Martínez) pero que suele realizar basculaciones dependiendo del ataque rival, y el otro (Arturo Vidal) que si realiza movimientos verticales más largos sumándose a la contención, pero también a la presión antes mencionada.

“Jupp Heynckes logró con su experiencia y su sentimiento instintivo que fuéramos una unidad en el campo. Ganamos tres veces seguidas por 1-0 sin dominar a los oponentes. Entonces, claramente hay espacio para mejorar.”

Declaraciones de Thomas Müller | 20 de diciembre del 2017

Pero el cambio más significativo en la vuelta de Heynckes es la vuelta a tal vez sus mejores versiones de los extremos. En el partido por Copa ante Borussia Dortmund ellos fueron: Franck Ribéry y Thomas Müller. El presionar más arriba acortó muchísimo los recorridos de estos jugadores, siendo más explosivos ambos y generando el descalabro en la línea de cinco que plantó el equipo de la cuenca del Ruhr.

Centrándonos en el papel de Thomas Müller, hace bastante tiempo no nos ofrecía una noche de tal nivel. Un jugador potente y atacando los espacios cuando Bayern se plantó completamente en campo rival, de hecho, su gol llega de ese modo. Un gran movimiento de Robert Lewandowski dejó a tanto a Schmelzer como a Toprak descolocados y el canterano de Bayern justamente atacó el hueco y convirtió con gran definición ante un desesperado Bürki.

Ya con una ventaja de dos goles, y con un segundo tiempo por delante. Pudimos observar la segunda faceta de los equipos de Heynckes, un equipo más replegado, sin tanta presión, que se arriesgó a sufrir mucho más de la cuenta. Ya plantado con un 4-4-1-1 Thomas Müller llegó a jugar como segundo punta o falso nueve por detrás del delantero polaco, pero una vez que salió James Rodríguez pasó a jugar en su posición, como extremo por izquierda derecha. Allí vimos un trabajo mucho más sacrificado por parte de él. Mostrando un nivel mucho más alto, y demostrando que puede tener un lugar en los 23 de Joachim Löw para Rusia 2018.

Autor: Alex Machado

Orgulloso Profesor de Geografía. Fundador de Detrás Del Arco.

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