Jeque Gaúcho

En lo que corresponde a la semifinales del Mundial de Clubes 2017; hubo duelo americano en tierras árabes. Por un lado el representante de la Confederación Sudamericana de Fútbol, vencedor de la Copa Libertadores de América: Grêmio de Porto Alegre, Brasil. En contrapartida el ganador de la Concachampions perteneciente a la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe: Club Pachuca de México.

El partido inició con una clara intención de tenencia del conjunto Tuzo, pero rapidamente se emparejó y se transformó en un encuentro dinámico, de idas y vueltas.


Se plantearon dos estilos tácticos diferentes dentro del campo de juego, que se pudieron observar desde temprano en el partido. El equipo mexicano trabajando la pelota con paciencia, sin apresurarse, lateralizando y siempre respetando el juego colectivo y de posesión. En cambio, el club brasilero esperaba agazapado, tratando de salir al contraataque con explosión y siendo más directo.


Con el correr los minutos, el encuentro se hizo más áspero y friccionado, más que nada en el corazón de la cancha: el círculo central y sus inmediaciones. No se regalaban nada, se jugaba tal cuál el nivel y exigencia de este tipo de competencia, pero esto hacía que el juego se presentara aburrido para el espectador.


Al término del primer tiempo, el mismo dejó muy pocas ocasiones de gol. Apenas dos tiros libres ejecutados con vehemencia por Edílson, que rozaron el parante horizonal defendido por Óscar “Conejo” Pérez -histórico jugando un Mundial de Clubes con 44 años- y una puntual y nítida chance para Pachuca por intermedio del japonés Keisuke Honda, quién quedó de cara al gol, pero el lateral izquierdo Bruno Cortês, cerrando, se interpuso de manera notable, negándole el tanto de apertura.


Para el arranque del segundo tiempo se divisó un Grêmio más enérgico que su rival y logrando inquietar en varias oportunidades el arco contrario. El Tricolor Gaúcho comenzó a empujar y llevar las líneas más hacia arriba. Luan y Jael -ingresó en el minuto 55 por Lucas Barrios- empezaron a entrar en juego y generar ocasiones.


Nuevamente, con el paso de los minutos -como en el primer tiempo- el partido se equiparó y Pachuca al igual que Grêmio, obtuvo chances para abrir el marcador, como un cabezazo de Víctor Guzmán que rozó el palo más alejado del golero Marcelo Grohe.

Más hacia el epílogo de los 90’, ninguno quiso arriesgarse y terminó en empate que llevó al alargue.

A los 4’ del primer tiempo suplementario, Everton Soares se desprendió sobre la banda, enganchó hacia el medio y la colgó al ángulo opuesto, pegándole con el borde interno, con un disparo rápido que encontró sin reacción al “Conejo” Pérez, dándole de este modo la ventaja en el marcador al equipo de Porto Alegre.

Luego del gol, Pachuca atinó a buscar insistentemente el gol que empardara las acciones, pero sin desprenderse de su estilo cauto. Por esta circunstancia, Grêmio se encontró con una excelente oportunidad de explotar su mejor faceta: El contraataque.


Y de este modo se terminó el partido que le da al campeón sudamericano un lugar en la gran final contra el gigante Real Madrid.

Autor: Nico Ravelo

Futbolófilo.

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