Uruguay: ¿tiempo de cambio?

Hace unos pocos días, Óscar Tabárez anunció la nómina de jugadores de cara a los amistosos de la próxima fecha FIFA ante Irlanda e Italia, a realizarse en Europa. Siempre una convocatoria de jugadores pone sobre la mesa el debate en relación a los nombres que están, pero por sobre todo a los que no, ya que una gran máxima del fútbol es: “los mejores siempre son los que no juegan”.

No obstante, este proyecto de gestión de las selecciones nacionales, de los cuáles no vamos a cuestionar ni criticar sus resultados, ya que los considero por demás aceptables, en los últimos años ha carecido de cierta renovación en varias posiciones del campo donde hay jugadores que piden pista.

Cuando uno observa a otras grandes selecciones del mundo, ve una renovación constante de sus filas. También comprende que, hasta demográficamente, las potencias vecinas y europeas están un escalón por encima. Es una cuestión meramente matemática en ese caso. Asimismo, cuando Joachim Löw dio la nómina de Alemania para la Copa Confederaciones, el paralelismo y la comparativa se viene a la mente de cualquier uruguayo que le guste el fútbol.

Alemania ha citado a grandes jugadores para el torneo, pero muchos, todavía no han hecho sus grandes partidos en el seleccionado. ¿Pero qué sucede? El equipo europeo cumplió un ciclo en la pasada Copa del Mundo, el mismo se coronó del mejor modo posible. Nuevamente, ese paralelismo nos llega. Uruguay no puede, ni debe tener los mismos horizontes que Alemania, pero si comprender cuando cumple ciclos, y hacer evaluaciones al respecto.

Para muchos, incluido el entrenador de la selección, la Copa América del 2011 en Argentina fue el cierre de un ciclo, exitoso, por cierto. Jugadores como Diego Pérez, Andrés Scotti, Mauricio Victorino y Sebastián Eguren, hombres “pesados” y claves en el andamiaje del equipo fueron dejando de aparecer en las nóminas. Luego, la Copa del Mundo del 2014 debió ser otro punto de quiebre, de hecho, lo fue para dos hombres tan importantes para la selección, que marcaron una época en la “celeste”. Diego Lugano y Diego Forlán.

“Vamos a participar en el torneo con un plantel joven. Queremos que los que estén con nosotros aprendan nuestras ideas, nuestros mecanismos, que entrenen con nosotros, ese es el objetivo: acercarlos un poco más al nivel mundial”

Joachim Löw explicando su nómina para la Copa Confederaciones 2017

Cuando esto sucedió, a mi entender, Tabárez no quiso dar por terminado un ciclo para estos jugadores, sino que fueron los mismos jugadores que dieron por terminada esa etapa. En ese momento, jugadores como Maximiliano Pereira, Egidio Arévalo Ríos, Cristian Rodríguez, Álvaro Pereira, y Jorge Fucile estaban para finalizar una etapa, en la cual nos brindaron enormes alegrías a todos los uruguayos, pero carecían del nivel necesario para la alta competencia. Inclusive, la Copa América del 2015 en Chile pudo ser ese punto de inflexión, más teniendo en cuenta que la Clasificatoria hacia Rusia estaba en juego, y que por delante teníamos una buena oportunidad de probar jugadores y entrenar durante varios días, en la Copa América Centenario del siguiente año.

Hoy por hoy, Löw en Alemania, se da el lujo de prescindir de Manuel Neuer, Jerome Boateng, Mats Hümmells, Thomas Müller, Mesut Özil entre otros. En conferencia de prensa mencionó que tres torneos de alta competencia en tres años es suficiente, es demasiado, de hecho, con dos ya fue bastante. A su vez, mencionó que: “Vamos a participar en el torneo con un plantel joven. Queremos que los que estén con nosotros aprendan nuestras ideas, nuestros mecanismos, que entrenen con nosotros, ese es el objetivo: acercarlos un poco más al nivel mundial”

Esto, es claramente el sentido de la renovación y de la utilización de competencias menores, para llegar a la Copa del Mundo, Eurocopa o Copa América en condiciones de tener un funcionamiento estructurado, organizado y que se desenvuelva acorde a lo pedido por el entrenador. En eso, creo que el maravilloso proyecto que Tabárez trajo a la selección ha fallado en el último lustro.

También hay voces, que defienden lo realizado por el entrenador de Uruguay, y aducen que no hay tantos jugadores para citar, no obstante, justamente este proyecto de selecciones, ha generado una enorme cantidad de jugadores que han pasado por los procesos de selecciones sub-17 y sub-20.

Nosotros hoy, hacemos ese pequeño ejercicio, de observar jugadores que han participado en la temporada actual (que va rumbo a su final) y qué perfectamente podrían participar de las nóminas de Uruguay o mismo si están, al menos contar con minutos. Algo a destacar, es que no mencionamos los jugadores que actualmente están disputando la Copa del Mundo Sub-20 disputándose en Corea del Sur.

El arco: Si hay algo que todos los uruguayos debemos entender, es que Fernando Muslera es uno de los pocos jugadores que realmente son insustituibles hoy en día. Los tres palos de Uruguay están muy bien custodiados, en un puesto donde la experiencia es preponderante. Dos Copas del Mundo es más que suficiente para el guardameta del Galatasaray. Asimismo, Martín Campaña ha estado teniendo enormes actuaciones en Independiente de Avellaneda podría aparecer en el arco de la selección, al menos como una alternativa.

Luego, en la línea defensiva tenemos dos problemas muy grandes, y están en los laterales. Uruguay ha sufrido enormemente por las bandas. El trabajo realizado por Neymar en Montevideo sobre la banda derecha uruguaya, también por Alexis Sánchez en Santiago de Chile han demostrado que un recambio en ese lugar urge, ya que Maximiliano Pereira –otrora uno de los mejores en su puesto– fue superado ampliamente, no tanto desde lo técnico, eso no se pierde, pero si en lo físico. La velocidad ha sido determinante, además del pobre relevo y ayuda que ha recibido desde el doble pivote que alinea Tabárez y que va a ser analizado. ¿Nombres? Camilo Mayada, de enorme momento en el River Plate de Marcelo Gallardo ha jugado durante todo su pasaje en Danubio como lateral derecho, y de hecho es su posición natural. Además, Guillermo Varela, ex Peñarol y jugador que pasó por equipos importantes en Europa, si bien ha estado lesionado en esta temporada, jugando para el Eintracht Frankfurt ha participado en 10 encuentros.

En izquierda tenemos la misma situación, si bien Gastón Silva ha tenido rendimientos medianamente aceptables, no podemos pedirle una proyección ofensiva, ni tampoco que pueda cumplir con el rol a la perfección ya que es naturalmente un central. En esta posición es citado ya habitualmente, Federico Ricca que ha disputado 21 partidos en esta temporada en Málaga. Aunque también podemos aprovechar el buen momento de Maximiliano Olivera, que ha aparecido en más de 25 partidos en Fiorentina, tanto de lateral, como de volante por izquierda. En el medio local, Alfonso Espino y Lucas Hernández (de Nacional y Peñarol respectivamente) pueden ser opciones de recambio a evaluar, siendo al menos correctos en su labor.

En el centro de la saga celeste, Diego Godín es amo y señor, no obstante, su rendimiento comienza a mermar, llegando tarde a relevos y coberturas. Algo entendible, el “faraón” cumple años como todos, y a veces para esta posición hay que protegerlo de otro modo. Cuando comparte saga con Sebastián Coates (de enorme temporada en Sporting Clube de Portugal), las falencias salen a relucir, ya que ambos no son principalmente rápidos. José María Giménez (de magra temporada en Atlético de Madrid) disimula esas falencias. Pero para este puesto hay jugadores para renovar la nómina. El que rompe los ojos, es Mauricio Lemos, el ex Defensor Sporting participó de 26 partidos en Las Palmas, donde tuvo enormes rendimientos e incluso ha anotado varios goles. Aquí también espera su chance Emiliano Velázquez que se encuentra en Sporting Braga de Portugal (11PJ), Miguel Britos del Watford (27PJ) o Erik Cabaco del Nancy (22PJ). Teniendo mejores o peores rendimientos, estos jugadores perfectamente podrían disponer de minutos en el equipo.

La posición que tal vez más problemas trae en Uruguay, es sin dudas el “5”. El centrocampista capaz de presionar en tres cuartos de cancha y que realiza las veces de central cuando los laterales se suman al ataque. Egidio Arévalo Ríos ha tenido actuaciones deficitarias siendo superado por sus contrincantes, el partido realizado por Paulinho en el Estadio Centenario no es casualidad.

Normalmente, es un puesto que se comparte en la cancha, ya que juegan dos hombres. Uno es fijo, y no debería salir, ya que cada vez juega mejor, comprende más su rol y tiene rendimientos superiores, que es Matías Vecino. Su acompañante puede ser quien más elogios recoge en la Serie A italiana, al punto que en la Azzurra hablan de su citación. Lucas Torreira, el pivote de Sampdoria ha participado en 35 partidos en esta temporada y ha tenido un rendimiento exuberante, sin tener una gran estatura o un gran portento físico se ha adaptado a jugar de manera solitaria en esa posición y en una de las ligas con más rigor táctico de todas.

Aunque esta posición puede tener varios jugadores candidatos a ocupar ese lugar de Arévalo Ríos: Sebastián Cristóforo que milita en Fiorentina, las lesiones lo han perjudicado, pero puede ser el mediocentro natural en este pasaje por selecciones juveniles. En ésta temporada participó de 26 encuentros con Fiorentina. También podemos recurrir a Mauro Arambarri del Girondins Bordeaux (6PJ), e inclusive recurrir a ligas más “exóticas” como la rusa, donde Mauricio Pereyra en Krasnodar y Facundo Píriz en Terek Grozny han participado en 30 juegos en promedio. También el medio local ofrece sus candidatos, siendo el más fuerte Nahitán Nández de Peñarol.

Y para ir concluyendo, la otra posición que pide un cambio en cualquier momento, es la que ocupa Cristian Rodríguez. El jugador de Peñarol ha aquejado muchísimas lesiones, desde su salida de Atlético de Madrid su rendimiento ha ido empeorando conforme pasan los años y le ha faltado fútbol. Su paso por Independiente trajo más lesiones que partidos, y recién en su vuelta al fútbol vernáculo ha consolidado su titularidad en un equipo. La calidad la tiene, pero esa potencia por la que se caracterizaba suele fallar. Sin embargo, no es un cambio por rendimiento, sino un recambio por simple paso del tiempo. En esta posición su jugador más similar, sin lugar a discusión, es Diego Laxalt. El subcampeón del Mundo en Turquía 2009 ha disputado 38 partidos con Genoa en esta temporada, siendo un puntal en el rendimiento de un equipo que no ha tenido la mejor de las suertes en Serie A.

El sacralizar nombres en un equipo, a la larga, termina siendo en detrimento del mismo, estancando el rendimiento y sin dejar evolucionar el funcionamiento.

Queda marcar que, en la delantera, los titulares son inamovibles pero el recambio puede ser algo traumático si no se hace del mejor modo. El hueco que van a dejar Edinson Cavani y Luís Suárez cuando no estén puede afectar a todo el rendimiento ofensivo. Aquí, las selecciones juveniles han generado buenos prospectos como Nicolás López, que comienza a generar buenas sensaciones en Serie B con el Internacional de Porto Alegre, o mismo recurrir al medio local, siendo Maximiliano Gómez (recientemente transferido a Celta de Vigo) un jugador por demás interesante. Mismo Gastón Pereiro, que se ha desempeñado en PSV Eindhoven en una posición similar al rol que cumple Edinson Cavani en nuestra selección, y que ha sumado 38 partidos en la presente temporada con 11 goles.

Éste artículo no ha sido realizado con la intención de jugar a ser el entrenador de la selección, pero si con la de abrir la discusión sobre los jugadores que están. El sacralizar nombres en un equipo, a la larga, termina siendo en detrimento del mismo, estancando el rendimiento y sin dejar evolucionar el funcionamiento. Muchos de los jugadores mencionados en el artículo o los que se le han pasado por la cabeza al leer esto pueden cambiar la cara de la selección sin necesidad de cambiar la forma de juego, la cual en ningún momento fue puesta en tela de juicio, ya que con ella se han obtenido buenos resultados, y vamos rumbo a participar en nuestra tercer Copa del Mundo consecutiva. Sin embargo, el tiempo corre, pasa y es tirano, todas frases hechas pero que no dejan de ser verdad. Por mantener ciertos nombres, nos estamos perdiendo la posibilidad de ver otros.

Autor: Alex Machado

Orgulloso Profesor de Geografía. Fundador de Detrás Del Arco.

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