Central, capitán y uruguayo.

José Nasazzi Yarza, fue y por el momento es, sin lugar a dudas uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol uruguayo y latinoamericano. Además, también es el mejor defensor que haya pasado por la selección uruguaya.

“El Mariscal” –como lo apodaban- era hijo de un italiano, y de una madre uruguaya, pero con sangre vasca. Tal vez “lo tano” y “lo vasco”, en una hermosa conjunción con una nación recientemente construida como lo era el Uruguay de 1900 haya llevado a forjar el carácter especial, aguerrido, con las condiciones impuestas por la sangre inmigrante en una nueva tierra y la resiliencia que debe tener cualquier ser humano cuando se encuentra en esa situación.

En mi consideración, creo fervientemente que aquí nace en gran parte el espíritu del jugador uruguayo, el “no dar una por perdida”, siempre esperando a que pueda pasar algo antes del final, porque como lo ha dicho el relator chileno Pedro Carcuro tras aquel penal de Martín Cáceres en Santa Fé en el año 2011 “son los uruguayos, son los mismos de siempre (…) son los inclaudicables”. Esa última palabra creo que ha resumido gran parte de la historia de nuestro fútbol. Y sin dudas “El Mariscal” ha sido el que ha alimentado esa leyenda, veintitantos años antes de que suceda el hito más importante del deporte uruguayo.

“son los uruguayos, son los mismos de siempre (…) son los inclaudicables”

Pedro Carcuro. Relator chileno.

Pero este artículo no tiene como objetivo analizar el origen de las raíces del fútbol uruguayo más si, la de una posición y con un rol asociado a la misma, el defensor central y capitán.

En los últimos 30 años, la selección uruguaya ha tenido en el fondo de su defensa jugadores de estas características, y con una particularidad devenida en virtud. El “pasaje de posta”. El capitán saliente le pasaba la banda a su compañero de saga. Y eso ha creado que en el periodo de tiempo mencionado la figura del defensor central y capitán celeste, se parezca, al menos un poco, a la figura de Nasazzi.

Quien primero ocupó este puesto en ese periodo de años fue uno de los mejores centrales que me ha tocado ver, pese a su extrema rudeza. Paolo Montero. Jugó en Juventus más de 250 partidos de Serie A y más de 50 en Champions League. Debutó a los 20 años en la selección, mientras era jugador de Peñarol. Tras casi catorce años jugando en la selección dejó su puesto tras la derrota ante Australia en 2005 en donde Uruguay quedó afuera a manos de los socceroos.

En momentos donde la selección no pasaba por los mejores años, sus jugadores o bien no jugaban o alternaban en equipos medios y pequeños de Europa o ligas menores, él era quien se encontraba a mayor nivel ya que no sólo era titular en Juventus, sino que era capitán también en ese equipo donde brillaban Zinedine Zidane o Alessandro Del Piero entre otros.

En el final de la etapa de Jorge Fossati, un veterano Montero que jamás perdió su característica de tiempista en el fondo consiguió un aliado a quién tiempo después pasaría la banda de capitán. Diego Lugano, el jugador de Sao Paulo en aquel entonces comenzaba a alternar en las formaciones de un saliente Fosatti. Con la misma estirpe que Paolo Montero, con la capacidad de mando clave para ser el capitán de la selección uruguaya.

Lugano, que debutó curiosamente en un partido por las Eliminatorias rumbo a Alemania 2006 ante Paraguay, en donde quién hizo el gol de la victoria charrúa fue Paolo Montero, jugó 95 partidos en la selección donde además disputó dos Copas América, una Copa Confederaciones y dos Mundiales.

Haciendo un pequeño paréntesis en este análisis, hay que mencionar que los defensas que han sucedido a Paolo Montero han tenido un partido clave, que ha sido el que definitivamente los ha puesto en el lugar que ocupan en la selección uruguaya.

Para Diego Lugano, tuvo lugar en San José de Costa Rica, la ida de la Repesca para ir a Sudáfrica 2010. Un gol, y una actuación soberbia en un partido sumamente complicado para el equipo de Óscar Tabárez.

La última participación del central que pasó por Fenerbahçe de Turquía entre otros equipos fue en el Mundial 2014. El partido ante Costa Rica fue la última vez que ingresó al campo, luego, una lesión lo marginó por el resto de la competición y del equipo tras diez años.

Esta competición, tuvo dos particularidades. En primer lugar, fue donde realmente se dio el pasaje de la banda de capitán. Esta vez, a diferencia de lo sucedido con Lugano, que fue algo más “sorpresivo” (ya que tenía otra competencia en el puesto), en este caso era algo obvio, anunciado. Otro Diego, Godín fue quién tomó el capitanato de la selección, y solo le tomó dos partidos para tener su tarde consagratoria en ese puesto y en ese rol.

Uruguay vs Italia, su gol, y un rendimiento exuberante nos dejó a todos muy claro que no sólo estábamos viendo a uno de los mejores centrales del Mundo (llegaba de darle la Liga al Atlético Madrid con su gol en Camp Nou), sino que además veíamos al futuro capitán de la selección.

Godín, aún no ha pasado esa “posta”, tampoco es que sea necesario por el momento, pero si nada raro sucede, su sucesor convive día a día en Madrid con él. José María Giménez es quien sin dudas heredará una banda de capitán y la responsabilidad de ser el fiel exponente de un estilo de juego que da identidad a un país. Ésta es la segunda particularidad, la aparición de “Josema” y su consagración como segundo central.

Con él, el proceso es más acelerado, como todo en la actualidad, su partido consagratorio llegó en su debut. Un partido de una dura Eliminatoria rumbo a Brasil 2014, ante Colombia en el Centenario. Y le toca marcar a uno de los mejores delanteros del momento, Radamel Falcao, con sólo 18 años pudo anular a un delantero con movilidad, potencia y un olfato goleador brutal. Su lugar en las convocatorias fue un hecho. Luego le tocó vivir el Mundial –como mencionamos-, duelos ante Inglaterra e Italia en donde la selección ganó y “Josema” fue un punto alto.

Finalizando, podemos ver que el puesto está cubierto, y el rol se aprende con los años, no es sencillo ser el capitán de Uruguay, lo pongo a la altura de llevar la 10 en Argentina o ser el 9 de Brasil. Son posiciones emblemáticas, porque la vistieron jugadores emblemáticos, además, considero que el fútbol del país toma las características de ese puesto. Lo vistoso de Argentina, lo infalible de Brasil, y lo duro de Uruguay, que debe sobreponerse a estar entre esas dos grandes potencias.

Autor: Alex Machado

Orgulloso Profesor de Geografía. Fundador de Detrás Del Arco.

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